Generalmente, todos los niños y niñas tendrán fiebre en algún momento de su vida y, aunque siempre puede ser motivo de preocupación, debes saber que la mayoría de las veces no será algo grave. Recuerda que el comportamiento y semblante de tu hija o hijo también te puede ayudar a interpretar que no se trata de algo grave.
Una buena opción es tener en casa y siempre a la mano un termómetro digital, que te facilite la lectura de la temperatura y que puedas usar para medir de manera rectal (recomendado para recién nacidos y hasta los 6 meses de edad), axilar y oral la temperatura de tus hijas e hijos.
Pero, ¿en qué casos es preocupante la temperatura de nuestras niñas y niños? Esto también dependerá de la edad.
Por ejemplo, si tu bebé es recién nacido o tiene menos de 3 meses de edad y, tiene una temperatura rectal de 38°C o más, debes llamar al médico de inmediato, porque una fiebre aparentemente baja podría estar relacionada a una fuerte infección.
Entre 3 meses y 3 años de edad, con fiebre de 39°C o más, debes consultar con tu médico si es necesario administrar algún remedio o llevarlo a revisión.
De 3 años de edad en adelante, si el termómetro marca una temperatura menor a 38.9 °C, en la mayoría de las veces no requiere medicamento, a menos de que tenga malestar en el cuerpo.
Y sabemos que como mamás y papás que somos, despertar en la madrugada por un caso de temperatura por nuestros hijos puede resultar bastante preocupante, así que para ayudar a bajar la fiebre y saber cómo actuar en esos momentos, te compartimos las siguientes recomendaciones:
- Vístelo con sólo una prenda de tela fresca y no lo arropes de más aunque tenga escalofríos. Lo importante es bajar la temperatura e impedir que suba la fiebre.
- Si la habitación es muy caliente, ventila el espacio abriendo las ventanas o utiliza un ventilador para refrescar el lugar.
- La hidratación es muy importante, recuerda que si aún es muy bebé: debe tomar leche materna o fórmula. Para niños y niñas más grandes, consulta con tu médico si una bebida pediátrica con electrolitos es buena opción.
- Si cuenta con edad para comer más variedad de alimentos, ofrécele una dieta blanda con cereales como avena, trigo, pan o galletas. Agua, gelatina, sopas y otros alimentos preparados a base agua para una buena hidratación, ya que una fiebre puede representar una baja de líquidos en el cuerpo.
- No lo obligues a comer, pero vigila que coma en buenas proporciones.
- En algunas ocasiones tu médico puede sugerir medicamentos como paracetamol e ibuprofeno, pero no se los des a tus hijos a menos de que el médico lo apruebe.
- Si estás medicando a tu hija o hijo, pregunta a tu médico si un baño de agua tibia podría funcionar para disminuir la temperatura, porque en caso de no consumir medicamentos, la temperatura podría subir rápidamente.
Notarás que cuando la fiebre es alta, cuando la temperatura baje un grado menos, tu hija o hijo se sentirá mejor. Poco a poco irá bajando la fiebre, lo importante es vigilar que no suba.
No olvides que ante cualquier emergencia o duda, es importante consultar a tu médico.




